Bienvenidos al 1º Taller de Redacción Crítica "Letras del Norte"

Jujuy posee un amplio capital cultural que no es explotado: músicos, poetas, escritores, pintores, dibujantes, actores, artesanos, etc. pasean por sus calles o emigran a otras provincias sin posibilidades de desarrollar todo su pontencial.
Es hora de que hagamos algo para dar a conocer todo el arte que vive en nosotros. Para ello, son estos talleres. Gracias por acompañarnos en esta locura.

Conisgna del Primer Taller

"El Grito" es un cuadro del pintor Munch, que representa principalmente a la filosofía existencialista. El surrealismo, el impresionismo y otras expresiones y estilos artísticos enriquecen esta obra.
En esta ocasión, la invitación es la siguiente: escribir un poema, poesía, cuento, ensayo, crítica, o el género artístico que mas les plasca cuyo contenido se relacione con lo que les inspire el cuadro, su autor, la filosofía existencialista, el surrealismo, etc. el único límite es su propia imaginación.
Para ello, deberán configurar sus plantillas de Word en tamaño A5, cuerpo de letra 9, interlineado sencillo, márgenes de 2,5 cm. texto justificado en tipografía Times News Roman.
El costo del taller es de $100 y al final del mismo (un mes aproximadamente) recibirán a cambio diez publicaciones para su uso y distribución personal. Cotizado en $15 cada ejemplar, vendiendo las diez publicaciones se recuperarán los cien pesos invertidos, quedando $50 de ganancia para cada tallerista.
Una vez recibida esta información, se puede dar rienda suelta al talento y una vez concluído el texto, envíenlo a juampialba7@gmail.com y será publicado en este blog para quedar a consideración de los demás talleristas.
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sábado, 23 de agosto de 2008

Textos

“___________________________________________”
Aquello que usualmente es entendido como inspiración, formado por minuciosos momentos que se corresponden a una suerte de capacidad idónea de producir hasta los mejores textos, se remonta a una historia en la cual el pasado, el presente, aquello que vendrá, no tenían cabida en ese momento de la vida humana.
En la tierra todas las particularidades del universo se constataban en el hombre por medio de capacidades distintas que no le eran de su preocupación, lo único que importaba era el expresar, el compartir con los demás seres de la tierra esos conocimientos que en todo momento se hacían presente en cada ser humano y al mismo tiempo cuidar de ellos ya que esta especialidad que poseía lo convertía en protector de la vida.
El rasgo que poseía y que lo elevaba hacia lo más alto de la existencia era muy peculiar, en el hombre se producía una continua emanación de verdades, muchos lo describían como el “don primordial”, el cual reflejaba que el ser humano había sido privilegiado por dios concediéndole la capacidad de conocer el todo, es decir de poseer la verdad en sí mismo.
La vida era una continua relación de protección y agradecimiento mutuo entre cada ser humano, animal, plantas de la tierra. La enorme capacidad del elegido permitía la comunicación con otros seres. Todo era algo maravilloso hasta que desapareció.
Así nada mas, el hombre no lograba divisar las verdades de la naturaleza y por ende los demás seres también. La ignorancia, empezó a carcomer la humanidad, y solo eran alguno los que poseían una minuciosa expresión de los mismos aunque estas verdades se encontraban encerrados en el ser humano en lo que ellos luego llamaron “sueños”, negándose rotundamente a desvirtuarse tomando la forma de lo que después de tal catástrofe permitió la supervivencia del hombre, EL LENGUAJE..
Conociendo esta historia se entiende la inspiración, como aquel momento en el cual algunas personas logran asemejar esa capacidad conocida como don primordial, y logran lo más hermoso que le puede suceder al ser humano, es decir, volver a reencontrarse con su esencia pero también a la vez mientras dan un gran paso retroceden dos ya que comenten el atrevimiento de convertirlas en algo imperfecto en el momento que utilizando herramientas de invención propia las expresan en miserables palabras. Es por eso que en toda la historia vemos como grandes pensadores como ser Buda, Pitágoras, y tantos mas, entendían que esta atrocidad llevaría a la destrucción de la vida y por eso se rehusaban a realizar tal acto de cobardía.
Ahora que ya sabemos como surgió el todo y porque el hombre no encuentra la solución. Es menester aclarar que es el deber de todo PENSADOR (llamase filosofo, erudito, sabio, intelectual, etc.) es el de enseñar y demostrar a los demás que la única salida es alejarnos de estos límites que perdidos en un vació de confusión creemos que nos salvaran. Todo ellos ya están presentes en nuestro tiempo, entonces genera una complicación, ya que el hombre al encontrarse lleno de letras, símbolos, representaciones para cada elemento de la tierra, le queda una sola salida transmitir de lo que debe de alejarse haciendo uso de ella aunque nos alejan aun más de lo divino y eterno, podemos aprovecharlo para en primer instancia concientizar a cada ser humano y luego así comenzar un procesos de iluminacion, algo que nos llevara ¡que ironía! TIEMPO.
Así de esta manera lograremos lo que tanto buscamos y aun no sabemos que es.
Utilicen a su favor los sueños .
Para terminar expongo el momento más feliz y más triste de mi corta existencia, los remonto a aquel momento en el cual sentí por todo mi cuerpo, en cada sentido que se conoce y tantos otros más. La verdad, los llevo a aquel dichoso NO TIEMPO, donde no había nada y la vez lo existía todo, en el cual sentí la lucha incesante que tiene la verdad y la palabra, El cual se forja por nosotros. Los situó en dicha situación que si no fuera por mi soberbia y infamia no lo hubiera escrito mientras lo sentía, o no lo hubiera intentado porque cuando lo lean se darán cuenta de la incoherencia y la disputa de la cual tanto les hablo que se da en nosotros y de la cual somos participes
“el sueño es como si mis pensamientos lo que verdaderamente soy no pudieran salir de mi ser se rehúsa a envolverse en meras palabras es mas ahora en este momento que me encuentro escribiendo con respecto a esto, siento como en ellas con vida propia luchan y su lucha no está sola sino que es como que yo lo que soy vida amor se rehúsa y la ayuda de tal manera que escondo mis pensamientos para que la gran tarea describir se me haga mas dramática y difícil.
Mis pensamientos que reflejan lo que soy están ahí, y por eso creo que en cada sueño estamos realzando un encuentro con nostros, un volver a nosotros a ya que enla vida cotidiana esta que nos encontramos solo hay limites externos, y es por esto tambien quelos grandes pensadores artista , son aquelllos que logran contentanrse a si mismo y la la expresion d Ello que son y logran un acuerdo para que su conociemto reaL salga a la luz.
Todas esas cosas maravillosas que seguro cada uno de nosotros sueña y no cuenta se esconden en si, como el recuerdo de este sueño que tengo que me permitio escribir todo lo que se encuentra detrás, es el sueño que me libero de mi pridsin, llego ami el perdon mio, y forjo en mi la libertad, la cual me llevara a la feliccidad, gracias por perdonarme, no cambiaria nada de loque vivi pero si voy a cambiar este presente, aunque tenga la necesidad de hacer la patraña incesata que estoy haciendo, ………………………….vivir…………………………………. ”

¿Conciencia?
El corazón explota en mi coraza, existe una sensación de una cárcel. Estoy encerrado mi yo regido por dolor se niega al cambio y mi voluntad con sus altibajos no tiene la fuerza y decisión suficiente para producir semejante cambio- ¿Que hacer? Esto depende en si solo de mí, o de aquello que mis estudios filosóficos representan en una conciencia superflua, relativa, inquietante, que se niega a aceptar un Mundo perfecto, señor que ilumina, si aquel destello de cristales, lo inexplicable.
No se cual es mi actitud ni mi real comportamiento,
-Debes hacer lo que tú sientes, -
-Lo que yo siento, acaso tú eres yo-
-Si y yo también y nosotros también-
-¡¡¡Que es lo que pasa!!!-
-Todos somos tu en cada pensamiento estamos ahí y solo uno de nosotros se hace creación-
No tengo salida, cada pensamiento esta ahí, no importa lo que tenga pensado hacer para extraerlos, ya que el solo hecho de pensar esto conforma la esencia de otro pensamiento autónomo.
-Gane, no yo gane, tú ganaste-
-Todos ganamos-
-¿Ganar porque?-
-Independencia, autonomía, liberación, somos todos eso y somos tu-
¡¡¡Basta basta, no, no, no¡¡¡
-Si, ya estamos ahí. Ahora estas solo debes enfrentarlo-
-No importa esto ni tú ni yo, tu amor perturbado se libero-
-¿Que es ese derecho, obligación, liberación que elegí conforme a mi vida?
-Ya deja la filosofía y haz lo que decidiste hacer-
-Y que es esto-
-Dímelo, o se te olvidas somos un todo-
¡¡¡Filosofar!!!
-¿Pero acaso no debo deja la filosofía?-
-Si-
-y entonces-
-Eso mismo, deja la filosofía y ponte a

FILOSOFAR






Realidad entre cuestiones
Me encontraba con los pies sobre el viento calmo de aquella noche, mis manos en los bolsillos de la vida, mis ojos no paraban de reflejar una mirada que palpitaba y apaciguaba cada dolor y sentimiento, expresión de una sofocante realidad.
Era una tarde en aquella feria de alto comedero, lugar que vio la mayoría de mi infancia y el total de juventud necesaria como para afirmar cualquier juicio sobre mí. Lo distinto era que en este momento todo parecía ser una total tristeza, no había amor por ningún puesto de frutas y verduras, era solo una total resignación a sueños, a la vida, cada movimiento reflejaba una cárcel de sus deseos por luchar, hasta que me quede observando con atención solo cuatro elementos, objetos, que en mi percepción representaban en conjunto un solo objeto, eran cuatro soportes de madera, palos, que sostenían la carpa y a partir de allí no pude alejar mi vista de esta imagen que forjaba distintas representaciones en mi.
Me quede perplejo, como el momento que sentimos que estamos frente a algo verdadero, pasaron por mi cuerpo y mente distintas manifestaciones que solo se lo podría expresar de esta manera:

INJUSTICIA

Soberbia Dinero

Fuerza Edificación
Seguido creo que surgió en mí la única respuesta, que no se convirtió en duda, y a partir de ahí en nuevo cuestionamiento en forma de pregunta:
¡¡¡Esta realidad claro que se puede mejorar!!!





miércoles, 30 de julio de 2008

Retrato de mi alma

Hoy he visto un retrato de mi alma, hoy he visto lo que nunca hubiese querido ver, algo tan espeluznante que mi voz quedo hecha un nudo y en ese alarido mudo me sentí impotente y sin fuerzas de de reaccionar.
Era algo demasiado complejo para mí, que ni un centímetro de mi mente lograba asociar con nada de lo que me haya sucedido. Como es que un retrato o una pintura se podía asemejar tanto a mi alma, era una copia perfecta al tormento que estaba sintiendo hace años dentro mío, era una caricatura casi risueña de mi dolor y mi angustia, era una copia tan fiel que retrataba hasta mis mas ínfimos detalles en un aspecto casi burlón.
Solo sentí que era imprecion mía pero al salir del salón me di cuanta que me perseguiría por toda la vida.
Esa noche no pude dormir, soñé con tantas culpas que me ahogaba entre cada respiro que daba y cada gota de oxigeno que entraba por mi cuerpo eran como puñaladas que rasgaban lo mas profundo de mi ser. Tuve miedo, pero trate de controlarlo, a lo mejor solo era algo pasajero…
La semana siguió con su transcurso normal, como era de esperar, pero mis noches cada vez eran mas pesadas solo venia a mi mente esa pintura que me hacia recordar el tormento de mi alma, quise calmar mis penas pero ni todas las gotas de alcohol de este humilde mundo habrían bastado para consolar a tan grande tormento.
Los días eran largos pero no lo suficiente como para opacar el desconsuelo que me suscitaban en las noches y así me aferraba a la vana sensación de que todo este tormento se iba a desvanecer de la misma manera en la que había aparecido.
¿Tan grande era mi dolor? ¿Tan pesado eran mis pecados? Por que me atormentaba tanto una pintura que había sido creada hace más de 100 años. Entiendo que el autor había sufrido demasiado por lo de su padre y el suceso de su hermana, pero esa pintura describía tanto mi interior.
Yo estaba asustado, mis días eran interminables y mis noches demasiado largas, mi mente estaba exhausta y en mi imaginación solo quedaba lugar para revivir el momento en que mi vista se topo con aquella imagen.
Si tan solo hubiese podido evitar ese momento, habría cambia algo de todo esto o solo era cuestión de tiempo para darme cuanta de todo el mal que había hecho… (falta final)

miércoles, 16 de julio de 2008

El peor dolor

El sábado había resultado bastante duro. El acostumbrado tercer tiempo se extendió más de lo debido, y los efectos de la sangría en mi organismo no se hacían esperar. Me despedí de los muchachos en medio de un remolino de gritos e imágenes que se sucedían sin ningún sentido aparente. Faltaban minutos para que la medianoche extendiera su manto de silencio y sombras sobre mí, y el cruce de la ruta, siempre oscuro a la altura de la salida de Ciudad de Nieva, me esperaba desafiante.
Entre brillos e incertidumbre, miré hacia ambos lados del camino, con más desgano que precaución, y aventuré mis pasos sobre la cinta asfáltica encomendándome a la piedad del Señor, a pesar de mi profundo ateísmo. Horas más tarde descubriría que, efectivamente, Dios no existe.
Resoplando, cansado de mis propios y cortos pasos, detuve mi andar por unos segundos, intuyendo que, de no hacerlo, me desmayaría. Fue tiempo suficiente para que un terrible sonido atacara mi tranquilidad mental ladinamente, desde la espalda. Luego sentí el ruido de unas frenadas y un terrible dolor en mis piernas. La imagen del cielo estrellado y la hermosa Luna llena se sucedían con verdes descampados y el gris del cemento conformando una especie de paisaje surreal, como si yo estaría dentro de un lavarropas o un inodoro. Decididamente, esa tarde me había excedido con las bebidas, pero era comprensible: uno no marca tres golazos todos los días.
Mi rostro golpeó fuertemente contra el suelo y, desde allí, pude observar a un joven que, tomándose la cabeza entre las manos, gritaba “¡la puta que lo parió!” mientras se subía a su automóvil para, unos instantes después, alejarse a toda velocidad del lugar, dejando tras de sí un ligero rastro de sangre.
Intenté gritar, pedir ayuda, pero un infierno incendiaba mis piernas y me paralizaba hasta la garganta. A lo lejos, vi acercarse unas luces, por lo que me tranquilicé: alguien me vería, se detendría y me ofrecería su ayuda. Pero la ruta debió estar más obscura de lo que yo suponía, porque el conductor nunca me vio y su vehículo pasó a toda velocidad pisando uno de mis brazos. Ni siquiera frenó, pues seguro pensó que se trataba de un perro. Y la verdad mucho no se equivocaba. Para disimular mi dolor, para lograr mentirme a mí mismo distrayendo mis sentidos, comencé a recordar mi vida: siempre vi pasar la existencia de la humanidad de costado, a un lado del camino de aquellos afortunados que no tuvieron que nacer en medio de una villa, con ocho hermanos menores que alimentar, que no se vieron obligados a abandonar el colegio en cuarto grado, que no quedaron cesantes del único trabajo digno en sus vidas cuando Zapla reajustó personal en los noventa. ¡Pero hoy hice tres golazos!¡Cómo me abrazaron mis compañeros! Para algunos seré un perro, un vago borracho que desperdició su vida, para otros un goleador de raza.
Otra vez un par de luces se acercaban a mí. ¿Cuántas posibilidades hay que por tres veces consecutivas no te vean tirado en medio de una ruta? Todas. Lentamente, utilizando el poco resto de fuerzas que quedaban en mi cuerpo, levanté una mano para llamar la atención del conductor, pero sentí que mi muñeca se desgarraba junto a mis costillas y el estómago. “¿Estás bien?” fueron las últimas palabras que escuché antes de dormirme profundamente, desmayado por el dolor, y con una irónica sonrisa en mi rostro.
“Pobre hombre, no puede estar tan golpeado”; “Este se nos muere”. Los enfermeros, dentro de una ambulancia, hablan como si los pacientes nunca los escucharan, pero yo, de a ratos, lograba oírlos. Pensé en rezar por mí, por si llegara a ser verdad que Dios existe, pero luego pensé: si él nunca se acordó de mí, si el hijo de puta se olvida siempre de un amplio sector de la humanidad, ¿por qué acordarme yo de él? No se lo merece, aunque me cueste la vida.
“Es increíble cuanto sufrió: lo atropellaron tres veces, estaba todo quebrado. Mejor que muriera” comentó, entrada la madrugada, la enfermera ante el choripanero del frente a la guardia del Soria y los curiosos del lugar. Si supieran que a ellos también los escuchaba. Desde acá, todos escuchamos a todos.
En la muerte, ya no existe el dolor. Los lamentos, los gritos, están prohibidos en este lugar. Luego me acordé y mi cielo se volvió turbio y rojo, el rio de los lamentos se oscureció y mi garganta se anudó, mis lágrimas se multiplicaron, pero no podía llorar: el sufrimiento estaba prohibido. “El peor dolor es aquél que no se puede gritar”, pensé para mis adentros, condenándome eternamente a sufrir el silencio en este lugar dónde, aparentemente, nadie padece tormentos. Me inunda una tranquilidad que no quiero, renunciaría al paraíso de ser posible. Estoy condenado a morir en paz, sin problemas, sin sufrimientos, pero sin vos, negrita de mi vida.

jueves, 10 de julio de 2008

Metus Causa

Siendo niño Edvard fue partícipe de las desgracias familiares. Vio morir a su madre y a su hermana Igner e internar a su hermana Laura por asedios de la locura. Su padre que expresaba un fanatismo religioso contribuyó con sus imágenes violentas e indigeribles del cielo y del infierno.
Su niñez fue un recipiente de sentimientos dementes, imágenes nihilistas, de duras enfermedades, que cincelaron en él una locura particular.
Su adolescencia tuvo sus turbulencias, tal vez un par de amores frágiles y frustrados sumados a más enfermedades familiares enriquecieron su sabiduría envenenada.
Acercándose a sus 30 años sentía el horizonte de su vida y creatividad más cerca de los violetas y negros nocturnos que de los dorados y verdes del amanecer.
Todo se definió una noche de 1893 cuando, en tierras del sueño, Edvard vio su locura latente descifrada con vertiginosos temblores de su alma.
‘Paseaba por una vieja colina querida de Ekenberg acompañado de dos sombras, caminaba por un sendero desde donde se podía ver el mar. Se detuvo junto a una barandilla, inspirado por los bombeos veloces del corazón, podía sentir la sangre hervir y sus ojos expectantes de algo que amenazaba desde la oscuridad. Acarició la piel de su antebrazo con la palma de su mano, algunos bellos corrieron contra el movimiento de la fricción. Una sensación suave lo tranquilizó pero su piel luego se tornó pegajosa y acartonada. Corrió, observando el agua que se batía al otro lado, hasta que se detuvo cansado de correr en vano y fue ahí donde sintió una aguja del más sublime dolor penetrar su humanidad. ¡SKIRK!Alzó ambos brazos intentando sujetarse el rostro, vio caer gotas de acuarela sobre el césped azotado por el frío nórdico. Gritó, gritó tan fuerte que toda la naturaleza tembló compenetrada y salvaje’
La mañana siguiente un amigo fue a visitar a Edvard, pero al tocar en la entrada no obtuvo repuesta. Abrió la puerta y entró. La casa estaba vacía de gente. Algunos potes de pintura estaban tirados por el piso, lienzos dispersos con pinturas no acabadas, el olor del olvido rondaba la cocina de Edvard y un fino aire de melancolía dominaba los muebles y el ambiente. Fue directamente hasta la habitación pero tampoco lo encontró.
¿Podría haber salido temprano? Poco probable, nada probable, siendo un haragán insomne, un espíritu perturbado y nocturno.
Un bulto rectangular tapado y manchas de acuarela en las sábanas llamaron su atención generándole una sensación de desagrado por lo descuidado de su amigo. Destapó para develar lo que se escondía y encontró un cuadro de una espantosa figura en un prado, al lado de una barandilla cerca del mar.
La figura gritaba y aun sudaba gotas de acuarela. Sintió asco y lo envolvió en las sábanas nuevamente para no seguir viéndolo.
Salió de la casa con la pintura bajo el brazo.
La tuvo un par de días en su casa pero al no soportar más el observarla y sentirse observado, la regaló a un amigo que tenía un pequeño museo. Este último la puso donde se ponían las novedades y extravagancias.
De ahí fue robada, porque las extravagancias son robadas por ser vistas como tales y no por su verdadero valor, pero devuelta para sorpresa del dueño que empezaba a sentirse agradecido de que tal pieza, que le generaba miedo, hubiera sido robada. Junto con la pintura se encontró una nota que afirmaba que la pintura estaba viva.
Los guardias del museo rieron junto con el dueño, aun cuando desde dentro todos tenían sentimientos de espanto similares al que expresaba la nota encontrada.
Nadie volvió a saber de Edvard y quizás ni quiso averiguar que había sucedido con él.
Por las noches, cuando las voces humanas son transformadas en melodías oníricas y la soledad abraza el museo, se puede escuchar entre el viento y la nada un silencio cargado de angustia mientras gotas de acuarela caen manchando el suelo.